Dave Gurney, detective de homicidios retirado de su profesión hace poco más de un año, rec
ibe noticias de un antiguo compañero de Universidad, Mark Mellery, a quien no ve desde hace más de dos décadas. Mark desea que le ayude con unas extrañas cartas manuscritas que ha recibido, poemas que le hablan de los actos que hizo mal en el pasado y que le pide que piense en un número adjunto a otro sobre. La sorpresa y miedo de Mellery al descubrir dentro del sobre más pequeño el número en el que estaba pensando y la amenaza velada, es lo que le hace acudir a Gurney para pedirle consejo e intentar que solucione el asunto sin llamar mucho la atención. Pero cuando lo que parecen elaboradas y veladas amenazas se convierten en un asesinato complejo, que desconcierta a la policia y al propio Gurney (a quien le pedirán que participe como asesor externo), deberán iniciar una carrera contrarreloj para descubrir el porqué de un asesino que parece hacerse invisible y que es capaz de adivinar lo que sus víctimas están pensando.
Aunque hace poco que se retiró, dejando atrás Nueva York y su vida anterior, Dave Gurney no puede concentrarse en nada más que no sea a lo que ha dedicado los últimos veinticinco años de su vida y en lo que se ha especializado: detener asesinos en serie. Pese a sus intentos por disfrutar de su retiro junto a su esposa, la relación con Madeleine sufre de constantes altibajos, tensándose más de lo aconsejado, al no poder abandonar Dave las viejas costumbres.
Por lo tanto, descubrir al inteligente asesino que ha acabado con la vida de Mallery se convierte en un asunto personal. Gracias a Hardwick, otro detective con el que trabajó años atrás, terminará dentro de la investigación, trabajando como enlace con la oficina del Fiscal, intentando desentrañar el misterioso crímen del asesino telépata, mientras el criminal continúa jugando con ellos al alterar de forma ilógica cualquier escena en la que haya estado.
Novela policiaca de inicio un tanto lento y sin enganche, que va ganando nivel conforme se acerca a su final. Debo de decir que no se si fue porque no estaba lo suficiéntemente atento, o porque en ningún momento se me ocurrió, pero la identidad del asesino se me mantuvo oculta hasta que el autor la desentrañó en su momento justo. Suelen gustarme este género de novelas, pero el hecho de que se les dé tanta publicidad siempre hace que me cree una opinión negativa sobre el libro, fruto de la dañina campaña mediática y el "boca-a-boca" de muchos que han visto salir el libro por los anuncios, o se han decidido a iniciarse en la lectura con este primer libro. No le voy a quitar el mérito, es rápido de leer, intrigante a partir de la 2ª parte del libro y es de esos libros de los que cuesta, una vez has cogido un hilo medianamente largo, dejar de leer.
El protagonista, Gurney, se supone realmente inteligente, pero la mayoría de deducciones las hace a partir de lo que le sugiere su esposa u otros agentes y cuando llega a una concluión factible, que debería ser fruto de su inteligencia, Verdon nos lo relata como algo cotidiano más, qué se yo, sin una especial trascendencia por cómo se revelan esas nuevas teorías y hechos.. El hecho de que no se me ocurriera nunca poner rostro al criminal hasta que la pluma del escritor me llevó hasta él, me parece, personalmente, muy destacable y como siga mejorando, su nueva novela tomando a Dave Gurney como principal, promete ser más apasionante que este "Sé lo que estás pensando".
Le doy un 7'7/10.
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Siendo su amigo Bucky una de las bajas del pelotón, Rogers decide saltarse las normas e infiltrarse solo, aunque con la inestimable ayuda de Carter y Stark, en la base de Hydra para rescatar a todos aquellos prisioneros que sigan con vida.
Veamos... a pesar de no conocer prácticamente nada del personaje del Capitán América y sus muchas historias del cómic, salvo algún hecho destacable, los elementos más importantes, tales como su compañero y amigo Bucky, el uniforme y el cambio de escudo, la némesis de Cráneo Rojo y sus humildes orígenes, se han respetado prácticamente enteros -salvo, por supuesto, las correspondientes adaptaciones en el guión. Todos los personajes que aparecen tienen relación con el Capitán en su versión impresa y encajan perfectamente en la historia que se nos está contando, entrelazando hechos que ya hemos podido presenciar en otras cintas, como el Cubo cósmico y sus energías asgardianas (en '

La serie, en pre-producción desde 2007 aproximadamente, llegó a las pantallas hace unos meses con 10 capítulos de la mano de HBO (autora, entre otras, de 'True Blood'), con un reparto sólido, encabezado por Sean Bean ('La Búsqueda', la Trilogía 'El Señor de los Anillos', etc.), como Eddard Stark, Mark Addy (de 'Destino de Caballero'), como el Rey Robert Baratheon o Peter Dinklage (muy conocido a raíz de 'Un Funeral de Muerte'), haciendo de Tyrion Lannister, uno de los personajes más emblemáticos de la saga.
Por si esto fuera poco, al otro lado del mar, Viserys y Daenerys Targaryen, los últimos descendientes de la derrotada dinastía que gobernaba antes, han cerrado, en la ciudad de Pentos, el matrimonio de la joven Daenerys con el más poderoso khal del este, Khal Drogo (Jason Momoa, el nuevo Conan), líder de una tribu de jinetes de más de 40.000 hombres, con los que el ambicioso Viserys confía en cruzar al oeste y recuperar el Trono de Hierro de manos del Usurpador. 
Vemos una pequeña diferencia con las novelas: aquí, los personajes tienen dos o tres años más. Arya tiene once en vez de nueve y Sansa está cerca de cumplir los catorce. El pequeño Rickon Stark tiene siete, en vez de los dos para tres años que tiene en el libro. Este cambio se aprecia más en los hijos de los reyes que en los personajes adultos, ya que tres años más en Catelyn, Eddard o Robert apenas suponen una diferencia.



'Jóvenes Ocultos' es una película de vampiros atípica, curiosa y con más toques de humor que de terror. Con una estética de finales de los ochenta muy marcada, no solo por los vestuarios de los actores, sino por la forma de encajar la música y las diferentes escenas en el film, nos encontramos con una pequeña joya del cine, convertida en obra de culto con el paso de los años, del director Joel Schumacher.
A pesar de la multitud de veces que han debido de poner esta película en la tele, me decidí a verla de una vez por todas por curiosidad

Esto provocó la ruptura de la pareja y la espiral destructiva más grande que el médico haya conocido durante toda la serie. Pasó de fiestas alocadas y prostitutas en un hotel de lujo, a casarse con una inmigrante ilegal o ir a un concurso de disparo de patatas. Todo ello no fue nada hasta que comenzó a robar un medicamento experimental de ratones para intentar recuperar la musculatura de su pierna dañada, dando como resultado unos tumores que comenzó a operarse él mismo en su bañera, totalmente desquiciado del mundo y las personas que le rodean.
Tras haber visto más de cien casos resueltos por el equipo del Jeffersonian, los líos amorosos de Ángela y Hodgins hasta que decidieron casarse y la separación -sin llegar a salir- de la Doctora Temperance Brennan y el Agente Especial del F.B.I., Seeley Booth, al volver éste de Afganistán con pareja, la guapa periodista Hannah.
Lo cierto es que esta temporada ha estado llena de casos vacíos (y de un capítulo piloto-presentación de otra serie, aburrido hasta decir basta, titulado "The Finder"), que apenas llamaban la atención, y se ha centrado en el embarazo de Ángela Montenegro (Michaela Conlin) y la relación que tenía con Jack Hodgins (T.J. Thyne), así como en la aparición de un francotirador (interpretado por Arnold Vosloo, muy conocido por ser la momia en las películas de Soderbergh), antiguo instructor de Booth, que impartía la justicia a su modo y que apareció en tan solo tres episodios y que nos dió uno de los mejores capítulos de toda la temporada, el penúltimo episodio llamado "El agujero en el corazón". Pero eso no fue nada para el final de temporada.
La sorpresa de Óptimus es mayúscula cuando descubre que Sentinel Prime (a quien presta su voz Leonard Nimoy), no está muerto y podrán beneficiarse de sus conocimientos para acabar con la amena


La última parte está realmente bien lograda, con un abuso de los efectos especiales que no desmerecen en nada la tónica de la película, si bien es cierto que la batalla final es bastante breve. Me ha sorprendido la sustituta de Megan Fox, Rosie Huntington-Whiteley, porque
Yo le doy un 6'8/10, porque me entretuvo y siempre, claro está, atendiendo al tipo de cine que es -que no vengan los puristas a darme tirones de orejas xD-.
Tras conocerse por casualidad Charles y Erik mientras ambos perseguían a Sebastian Shaw, por diferentes motivos, un agente del gobierno les ofrece sus instalaciones para preparar un grupo de apoyo compuesto por mutantes, localizándolos gracias a una máquina llamada "Cerebro" que ha estado construyendo un superdotado con una mutación en los pies, llamado Hank McCoy (Nicholas Hoult). 

La cinta no se hace tan larga como muchos predican, a pesar de exceder en poco las dos horas, y la historia está muy bien hilada y presentada (siempre con las dos primeras cintas de la franquicia), a pesar de las múltiples incongruencias que puede presentar también con los comics en sí, como el momento de aparición de muchos mutantes (unas décadas antes de cuando debieran), que Caos lleve el equipo de Cámara, uno de las Nuevas Generaciones, o la presencia de Azazel como mutante.
La saga, lejos de presentar la novedad de la primera película estrenada allá por 2003, está llena de altibajos desde su estreno. Cada vez más se sirve de un cómico y recurrente Jhonny Depp para continuar con la franquicia, centrando prácticamente toda la cinta en las excentricidades del capitán pirata, añadiendo los efectos especiales necesarios para contar la historia y, d
En líneas generales, la película es entretenida y divertida, con algunas secuencias más graciosas que otras (recuerdo el barco de Ponce de León), y con un primer tercio de la cinta que tiene una persecución bas

Ya desde el inicio de la película, en la escena que ambos protagonistas están viendo en la tele una de terror, sabemos que vamos a ver una comedia guasona, al más típico estilo de las "spoof movies" americanas en cuanto a humor, aunque sin parodiar ninguna cinta como referente directo, y con elementos de gore light. Las bromas suelen ser brutas, típicas del humor patrio y la cinta, junto a una sangre y unos efectos que destacan por su cutrez intencionada, se complementa con muchos semidesnudos de auténticas bellezas como la mencionada Ana Asensio o Aitana Novau, entre otras: todo ello buscando mantener al público divertido e interesado en lo que ve.
La película se deja ver, es simpática, no demasiado larga y con algunas escenas o gags muy divertidos. También podemos ver los cameos del director Nacho Vigalondo (queriendo vender una casa con todos los tópicos y títulos del cine de terror), o de Guillermo Ortega (Joaquín en 'La que se avecina'; Paco en 'Aquí no hay quien viva'), así como a Fernando Albizu haciendo de cocinero crudívoro.

Sangre, intrigas, amor, sexo y combates en esta precuela de 
