viernes, 31 de agosto de 2012

'Brave (Indomable)'

'Brave', de Mark Andrews, Brenda Chapman y Steve Purcell. E.E.U.U. (2012)

En la Edad Media, en las altas tierras de Escocia, la princesa Mérida es la heredera del rey de los clanes, Fergus, un bravo guerrero que perdió la pierna enfrentándose contra un temible oso que aterroriza la comarca desde tiempos inmemoriales, cuando Mérida era pequeña.
Una vez convertida en toda una mujer que se desenvuelve mejor manejando el arco y comportándose como una pequeña salvaje, su madre Elinor considera que ha llegado el momento de presentarla formalmente a los clanes para que el heredero de alguno de ellos se convierta en el prometido de Mérida, algo que a todas luces disgusta a la princesa.

Por ello, se enfrentará a su madre y a las tradiciones, con la firme intención de crear su propio destino.

Tras una fuerte discusión con su madre Elinor, Mérida huye hacia el bosque con su caballo buscando un poco de soledad. Allí encontrará a una "tallista" de madera a la que convencerá de que le prepare un hechizo que cambie a su madre para poder modificar ella su destino.

Y aquí es donde realmente empieza el problema, puesto que el hechizo no resulta ser lo esperado por la princesa. Ayudada de sus pequeños hermanos trillizos, los diablillos pelirrojos, Mérida huirá al bosque con su madre en busca de la respuesta que sea capaz de devolver las cosas a su lugar. Mientras que ambas encontraran la comprensión y el amor entre ellas que creían desaparecido tras los últimos días.
'Brave' es una nueva pequeña joya de Pixar, que eleva de nuevo el listón tras la más infantil 'Cars 2', aunque sigue por detrás de las 'Wall-E', 'Up' o 'Toy Story 3' más recientes. La historia de Mérida, inspirada en la propia relación de la directora Brenda Chapman con su hija (directora a la que apartaron del proyecto a mitad), nos cuenta la necesidad de comprensión entre padres e hijos, algo común a todos los tiempos, con magia, leyendas y bellos paisajes escoceses de fondo. Entretenida y divertida (los trillizos son la leche), esperemos que Pixar vuelva por sus fueros dentro de poco.
Le doy un 7'6/10.

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domingo, 26 de agosto de 2012

'El Caballero Oscuro. La Leyenda Renace'

'The Dark Knight Rises', de Christopher Nolan. E.E.U.U. (2012)

Y al fin llegamos a la esperada conclusión de la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan. Han pasado ocho años desde los acontecimientos que derivaron en la muerte de Harvey Dent a menos del justiciero enmascarado Batman, convirtiéndose éste en un fugitivo de la ley. La paz ha llegado por fin a Gotham, la ley Dent, creada en base al fallecido fiscal que murió como un héroe, ejerce un férreo control sobre los delincuentes que se ven encarcelados en cuanto son sospechosos. La calma reina en la ciudad y Batman no solo no es necesario, sino que es considerado un asesino.

Mientras tanto, Bruce Wayne (repitiendo Christian Bale), vive encerrado en su mansión, retirado del mundo y sumido en su dolor tras la muerte de Rachel y la persecución sufrida por Batman. Alfred (Michael Caine) se encarga de cuidarle, pero el extremo desgaste físico, las malas decisiones empresariales que le han hecho perder parte de su fortuna y su estado de ánimo, han hecho de Wayne una leyenda a los ojos de la opinión pública e incluso de alguno de sus conocidos.

Pero como ocurre con toda calma, la tempestad que se avecina esta vez será temible. Bane (Tom Hardy), un terrorista adiestrado por la Liga de las Sombras y sin pasado, planea destruir de una vez por todas a la ciudad de Gotham, sumiéndola en el caos más absoluto, lo que obligará a un retirado Batman a volver a enfundarse el traje.
Por suerte para él, encontrará apoyo en el Comisario Gordon (Gary Oldman), un joven agente que confía en el regreso del caballero oscuro, John Blake (Joseph Gordon-Levitt) y una ladrona de guante blanco conocida como la Gata (Anne Hathaway), ambigua y peligrosa, en la que no le quedará más remedio que confiar si quiere sobrevivir.

La paz y el dolor han hecho de Batman un símbolo, una leyenda desaparecida en unos tiempos que ya no le necesitan. Aislado en su mansión, Bruce Wayne se regodea en su dolor y saborea la amarga victoria conseguida tras la muerte de Dent. La entrada en escena de Bane reavivará la esencia del justiciero en Wayne, quien, a pesar de la negativa de Alfred y su reticencia inicial, no puede evitar ir implicándose poco a poco en el conflicto hasta que, de nuevo, vuelva a salir a la luz pública tanto él, como Batman.
Pero, ¿qué hacer contra un enemigo que te conoce y te supera? Ni el apoyo de los suyos, ni de su nueva socia Miranda (Marion Cotillard), ni de Lucius Fox (Morgan Freeman) y sus inventos, ni el de la policia de Gotham, que también le persigue, impedirá que tanto la ciudad como el justiciero enmascarado caigan en desgracia.

Destrozado, arrebatado de todo, ante una ciudad que tiene las horas contadas y abandonado por todo el mundo, Wayne deberá volver a sus orígenes y volver a encontrarse a sí mismo si quiere salvar aquello que ama. Por suerte para él, no estará solo y la ladrona Selina Kyle así como la policia de la ciudad, liderada por el comisario Gordon, intentarán que Bane no se salga con la suya.

La película es un cierre majestuoso a la trilogía iniciada siete años antes por Nolan, donde se introducen detalles de las anteriores películas para unir y dar el cierre definitivo a las aventuras de Batman. Se deja muy claro desde el principio que Batman no necesita ser un hombre, solo un símbolo de lucha en el que la gente pueda depositar sus esperanzas. Sin embargo, ese símbolo se tiñó de vergüenza al asumir las muertes causadas por Dent y la del propio fiscal, por lo que la actuación de Bane tras la presión ejercida por la Ley Dent, parece una liberación para los ciudadanos, que prefieren asumir el estado de terror impuesto por el terrorista antes de rebelarse contra él.

A pesar de los cambios que los propios hermanos Nolan han reconocido en el guión, debido sobretodo a que tenían el primero concebido para el retorno del Joker, antes del fallecimiento de Ledger, la película es una gozada visual y un entretenimiento que no hace largas las casi dos horas y media que dura.
Se abandona, en parte, el trasfondo de cine negro que tenía la anterior película y se opta por un argumento grandilocuente, con muchísima más complejidad y más cercano al mundo del cómic, pero sin abandonar la oscuridad y el realismo que caracterizan a esta trilogía desde su inicio en 2005 con 'Batman Begins', centrándonos más en la figura de Batman/Bruce Wayne que en las anteriores, sin desmerecer a todos los demás secundarios, su vida y el papel que tiene que desempeñar, sobretodo Blake y Bane, cuya historia a través de flashbacks vuelve a ser un recurso de los utilizados por Nolan frecuentemente en sus películas.
Sobre el cierre de la trilogía, a parte de decir que me gustó mucho y que la pondría al mismo nivel que la anterior cinta, no podría decir si ese final está hecho para que Warner y DC Comics puedan seguir hasta llevar al cine a la Liga de Justicia o no tiene nada que ver y pone punto final a la historia de Batman, en consonancia con las constantes referencias al símbolo y no al hombre que en la película se dan.
Le doy un 9'2/10 a esta espectacular conclusión de una de las mejores sagas del cine moderno.
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martes, 21 de agosto de 2012

'El Caballero Oscuro'

'The Dark Knight', de Christopher Nolan. E.E.U.U. (2008)

Han pasado un par de años desde que el encapuchado Batman (Christian Bale) apareciera en la ciudad de Gotham y encerrase a los hombres de Falcone, el capo mafioso de la ciudad, así como que impidiera el plan de Ra's al Ghul. El héroe enmascarado es todo un símbolo de la lucha contra el crimen hasta el punto de contar con varios imitadores. Pero ante el vacío en el liderazgo de la delincuencia dejado por Falcone, muchas bandas mafiosas se disputan el pastel que reporta la ciudad de Gotham y pese a la cada vez más frecuente presencia de Batman, la ciudad presenta una escalada de crímenes y de un criminal en particular, llamado el Joker (Heath Ledger), que pondrán a la ciudad en auténticas dificultades.

Pero no todo es oscuro en el futuro de Gotham. Harvey Dent (Aaron Eckhart), el nuevo fiscal del distrito aparece como un rayo de esperanza en la lucha contra el crímen por los medios legales. Ayudado por su ayudante Rachel (Maggie Gyllenhaal) y por el teniente James Gordon (Gary Oldman), Harvey Dent se instaura como el Caballo Blanco que puede acabar con la corrupción y el crimen en la agotada ciudad.

La ciudad de Gotham lucha por recuperarse. La aparición de Batman fue el primer paso, pero no es suficiente. Alguien visible, un rostro que inspire confianza, determinación y legalidad, se alza ante el público de la mano del nuevo fiscal del distrito, Harvey Dent, dispuesto a no detenerse, a ser incorruptible hasta que el último de los criminales pague por sus delitos.
Pero no es él el único que aparece. Un psicópata vestido con un traje morado, con la cara pintada de blanco y el pelo tintado de verde que se hace llamar el Joker, hace acto de presencia en la ciudad atracando los bancos donde la mafia guarda su dinero. Agobiados por este nuevo loco, la furiosa persecución de Batman y el poder creciente de Dent, los mafiosos deciden confiar en el Joker para que acabe con sus enemigos. De esta forma, se desata una auténtica serie de atentados de la mano del psicópata disfrazado que, más que acabar con Batman, desea el hundimiento y llegar a corromper a aquellos que se creen intachables en su lucha por la justicia.
Joker miente al decir que no tiene un plan, porque lo tiene, y en su desquiciada mente prepara el golpe que hundirá en la desesperación definitivamente a la ciudad de Gotham y a sus héroes.

Esta segunda entrega de las aventuras de Batman, dirigida nuevamente por Christopher Nolan, supuso un acercamiento todavía más oscuro e intenso a la historia del hombre murciélago creado por Bob Kane en los años 30. La película, que supuso un cambio en la concepción del cine de súper héroes, es una excelente obra de acción y un thriller policiaco con dos personajes disfrazados que, pese a que juegan un importante papel, en ocasiones no son el eje principal de la historia. Ello se puede apreciar desde la primera escena del atraco al banco, comparada con escenas ya míticas, como la de 'Heat', hasta la trama para atacar a los altos cargos de la ciudad o la propia fuga del Joker de comisaría.
Repite el reparto principal de la primera cinta, con Morgan Freeman como Lucius Fox y Michael Caine como Alfred, el mayordomo de Bruce Wayne, con la excepción de Maggie Gyllenhaal que sustituyó y mejoró el personaje de Rachel, en vez de Katie Holmes.
Todas las interpretaciones son destacables, pero si hay un personaje que se eleva por encima del resto ese es el Joker del fallecido Heath Ledger, que murió seis meses antes del estreno de la película. El histrionismo, la falta de escrúpulos, su macabro sentido del humor y su privilegiada mente dotaron y reversionaron un personaje que en su anterior versión fue llevado al cine por Jack Nicholson, hasta un aire más moderno y peligroso si cabe. Un agente del caos, como a él se refieren, que tan solo quiere ver el mundo arder por el mero placer de ver como se hunde en sus cimientos. Su constancia para derribar a los ídolos de la ciudad antes de sumir a la misma en el caos es un magnífico plan que dirige toda la película hasta donde Nolan quiere.

No se puede ignorar a Bale, que tras enfundarse de nuevo el traje de Batman, dota de
mayor firmeza y seguridad al multimillonario vengador, mostrando la experiencia que ya ha ido adquiriendo; ni a Aaron Eckhart quien representa de una manera fría y creíble el cambio que se va produciendo en Harvey Dent, pasando de ser la esperanza de la ciudad a convertirse en un vengativo desquiciado, echado a perder y corrompido por las maldades del Joker.

'El Caballero Oscuro' se convirtió en la película de héroes más alabada, oscura y realista de todas las estrenadas hasta el momento, agradando a crítica y público por igual y convirtiéndose en una secuela muchísimo mejor que su predecesora, hasta el punto de hacer que a Nolan le costase superarse en la última entrega de su trilogía sobre el hombre murciélago.
Le doy un 9'4/10.
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jueves, 9 de agosto de 2012

'Batman Begins'

'Batman Begins', de Christopher Nolan. E.E.U.U. (2005)

Debido al estreno de la última cinta de la trilogía sobre Batman que Nolan y Bale han llevado a cabo para la Warner Bros, me puse a revisionar las dos primeras entregas y como no las había comentado todavía, voy a ello antes de dar mi opinión sobre el capítulo final.
Bruce Wayne (Christian Bale), es el heredero de la acaudalada familia Wayne, de las más importantes de la ciudad de Gotham, huérfano desde pequeño, pues sus padres murieron víctimas de un atracador. Nublado por la venganza y el odio, sintiéndose impotente ante la corrupción de una ciudad por la que sus padres lucharon e incomprendido por su amor de la infancia Rachel Dowes (Katie Holmes), Wayne desaparece del mundo.
Será en una aislada prisión asiática donde un hombre (Liam Neeson), le encuentre y le ofrezca un mayor entrenamiento y un objetivo para poder utilizar sus miedos y su fuerza en pos de un objetivo superior uniéndose a la Liga de las Sombras.

Por ello, cuando Bruce Wayne vuelve a Gotham siete años después, su fiel mayordomo Alfred (Michael Caine) será la piedra angular y el apoyo del ambicioso proyecto del millonario: convertirse en un justiciero nocturno llamado Batman que acabe con el crimen organizado de la ciudad.

Ayudado por Lucius Fox (Morgan Freeman), que le proporcionará todo tipo de mecanismos e ingenios científicos, Wayne comienza su lucha contra el crimen organizado sin saber que detrás de la mafia en la ciudad hay un mayor enemigo con el nombre de Ra's al Ghul, que planea reducir la misma a cenizas. Ayudado por un siniestro psiquiatra que se apoda el Espantapájaros (Cillian Murphy), los planes de Ghul avanzan sin oposición.
Batman recurrirá también al único agente de policia de Gotham no corrupto para que le ayude en su lucha contra el crimen, James Gordon (Gary Oldman).

El reinicio de la franquicia de Batman a manos de Nolan, ocho años depués de la horrible 'Batman & Robin', no pudo ser más acertado. Dotando de una mayor seriedad al personaje y de un halo de oscuridad alejado del mostrado por Burton en sus dos cintas, se nos presentó a un Batman más realista tanto en el héroe, como en las tramas y enemigos. La aparición de un villano nada mediático en la primera película, así como de la tan necesaria ayuda de gente como Fox y Alfred, le dio al personaje una mayor profundidad, huyendo del efectismo rápido y haciendo que el peso de todo recayese en una historia sólida y un personaje con sus miedos, sus dudas y sus deseos. Diferenciamos perfectamente entre Bruce Wayne y Batman en ese intento de salvar a una ciudad, a una gente, que necesita redimirse más que el protagonista de la historia.

Con pequeñas dosis de humor muy controladas, un enfoque más realista al propio héroe y los villanos y un reparto de lujo (exceptuando para mí a Katie Holmes), 'Batman Begins' supuso el exitoso reinicio de una franquicia que estaba bastante muerta, dándole una oscuridad y seriedad al personaje de DC Cómics que marcaría al resto de cintas de super héroes que tendrían que venir después de ésta.

Yo le doy un 8'4/10.
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lunes, 6 de agosto de 2012

"Legado", de Christopher Paolini

"Inheritance". E.E.U.U. y España (2011), 812 pág.

El fin está cerca. La batalla por derrocar a Galbatorix y liberar al mundo de su tiranía está a punto de acabar. Eragon y su dragona, Saphira, ya han librado innumerables combates y sobrevivido a todos ellos, haciéndose más fuertes. Pero no lo suficientes, ya que también deben enfrentarse a Murtagh y Espina, que ayudados por los eldunarís y el poder que el maléfico rey les ha dado, han superado Eragon en cuestión de meses.

Combatiendo hacia Dras Leona y Uru Baen, la capital del reino, Eragon, recuperado ya del trauma moral sobre sus orígenes, necesitará de toda la ayuda posible que su escolta de elfos, Arya y Glaedr, puedan darle para que las tropas de Nasuada sean capaces de devolver la paz al reino y acabar con el reinado de opresión que Galbatorix instauró cuando eliminó a los Jinetes.

Eragon ha liderado en muchas batallas a los vardenos, les ha guiado, junto a su primo Roran y la princesa elfa Arya, hasta el mismo corazón del imperio, guiando a los surdanos, enanos, úrgalos y elfos que se han unido en causa común para derrotar al tirano loco que esclavizó a la tierra cuando eliminó a todos los Jinetes y doblegó la voluntad de los eldunarís restantes.

Cuando el sitio a Dras Leona se acerque, Eragon, aconsejado por Arya y su guardia personal de elfos, descubrirá que no está todo lo preparado que debería. La elfa le ayudará a entrenar de nuevo su esgrima y el anciano dragón dorado Glaedr le instruirá a él y a Saphira en los ataques y defensas mentales para poder enfrentarse a Galbatorix con menos riesgos.
Por otra parte, su primo Roran partirá hacia Aroughs, una ciudad amurallada, para intentar desatascar el sitio en la zona (la solución todavía sigue pareciéndome ridícula), y poder contar así con el mayor número de tropas para el ataque a Dras Leona, donde Murtagh y Espina vigilan la ciudad.

Allí, Eragon se enfrentará nuevamente a graves peligros que le valdrán como prueba de fuego ante lo que le espera con Galbatorix, y las victorias le traeran mayores problemas de lo esperado. Se profundizará en Nasuada (o se intentará), y viviremos los terribles momentos del combate final en Uru Baen, donde todo el esfuerzo y la sangre derramada hasta ese momento dependerá de una esperada y nada previsible ayuda y del poder de la comprensión.

Con esta premisa, se inicia el último libro de la tetralogía de "El Legado" que se iniciara con una novela entretenida, sin muchas pretensiones, que al sentir el aliento de Hollywood, sus millones y la versión cinematográfica se convirtió en una obra mala, pesada y con demasiadas pretensiones.
El libro es lento, pesado, algo que se intentó solucionar en el tercero pero que viene arrastrando desde el segundo. Por supuesto, esta última entrega no se salva. Los múltiples asedios son tratados con rapidez y se solventan con la muerte de algún secundario que ha tenido dos apariciones para mostrarnos que eran difíciles, pero nada más, porque no lo consiguen. No se espera que el escritor tenga conocimientos militares, pero lógica ý sentido común sí, porque de eso se carece en, por ejemplo, las horas posteriores al ataque de Dras Leona.
El entrenamiento de Eragon es un intento de repetir lo visto en el segundo libro, para rellenar páginas y darle un motivo al autor de querer profundizar en la personalidad de su héroe. ¿Lo consigue? Para mí, obviamente, no. Eragon sigue siendo un crío con ínfulas, enamorado de la chica de turno (Arya), que poco a poco, ha aprendido a controlar sus impulsos durante más de un día.
El colmo de la previsibilidad viene cuando deciden desentrañar el último misterio pendiente de la profecía del hombre gato Solembun, el acompañante de Angela, la bruja misteriosa que funciona más como irrisorio escape a muchas situaciones que como lo que pretende ser: una mujer enigmática y con un tremendo poder que tiene que repetir que es enigmática y posee mucho poder en cada aparición para que nos quede claro; y es el colmo porque si unas páginas antes dicen "sólo nos podría salvar una gran espada", la solución al enigma y su premio será esa "gran espada" para poder derrotar al malvado Galbatorix. Vamos, que previsible es una palabra que se queda corta para describirlo.
Para rematar, la derrota de Galbatorix es paupérrima. No ya por recordarme a los destrozos causados por Cthutchik en "Las Crónicas de Belgarath", con un plus añadido claro, sino por la forma de ganarle. No es creíble que el desquiciado malvado malísimo que solo desea ser el bueno, se encuentre tan impotente por su propia ambición sin más motivo que un indiscriminado ataque de ira.

Y para acabar, personalmente me resulta cansino y abusivo el indiscriminado uso de la magia que se ha ido haciendo en estas novelas. Que se muerde la uña, pues la repara con magia; que la colada sale sucia, pues la limpia con magia; que se tiene que afeitar, magia; limpiarse el trasero, magia; luchar con varias capas de armadura invisible, magia; y así hasta el infinito de ridículas situaciones. Cuando se le da un uso tan mundano a la magia y a la vez no para de repetirse lo peligrosa que es, que te agota muchísimo, que debe de usarse solo en casos necesarios, todo ello se resquebraja y no queda creíble. ¿Por qué en ocasiones Eragon sí se cansa y en otras no para de lanzar hechizos y no le pasa nada? Y no, no me vale que me digan que a veces tiene ayuda, porque no suelen coincidir las ocasiones.

Resumiendo, triste cierre de la historia, en ocasiones parecía querer remontar, pero en general, careciendo de la fuerza e interés suficiente. Una larga letanía es su lectura, con un final sin fuerza, sin esencia alguna (sobran muchas de las páginas de "y después..."), y un desarrollo en ocasiones atropellado y pesado. Con trescientas o cuatrocientas páginas menos, tal vez el libro hubiera sido algo mejor.
Le doy un 5'3/10.
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jueves, 19 de julio de 2012

'The Amazing Spider-Man'

'The Amazing Spider-man', de Marc Webb. E.E.U.U. (2012).

Peter Parker (Andrew Garfield), es un estudiante de instituto que vive en Queens, Nueva York, con sus tíos Ben (Martin Sheen) y May Parker(Sally Field), después de que sus padres tuvieran que dejarle rápidamente a su cuidado cuando era pequeño mientras ellos huían de alguien desconocido para el pequeño Peter. Después de todos esos años,Peter sigue sin saber qué ocurrió y se limita a vivir su vida como puede, siendo un paria en el instituto, fijándose en la chica más guapa del lugar, Gwen Stacy (Emma Stone), a la que considera fuera de sus posibilidades. Sin embargo, cuando encuentra una cartera que perteneció a su padre en el sótano y una foto con un científico, se colará en Oscorp para conocer al Dr. Curt Connors (Rhys Ifan), un experto en la recombinación de ADN entre especies, para intentar saber algo más de su padre.

Sin embargo, durante la visita, se meterá en una zona restringida y una extraña araña le picará, produciéndole un cambio que nunca se habría imaginado y dotándole de un poder y unas habilidades similares a las arañas.

Los cambios que sufre Peter, sumados al dolor que causa la herida del abandono y muerte de sus padres, abierta de nuevo por los descubrimientos, le llevarán a comportarse de manera errática y perdida, lo que conllevará con la irreparable muerte de su tío Ben y a que se plantee otra forma de usar sus poderes... para buscar al asesino de su tío.

Lo peor estará por llegar, cuando ayude a Connors en su investigación y éste, presionado por lograr avances en Oscorp, realice pruebas en sí mismo, convirtiéndose en un lagarto gigante cuyo fin último es conseguir que toda la población humana de la ciudad se convierta en seres como él, mitad hombres mitad lagartos, a los que considera el siguiente paso en la evolución humana.
Hace menos de diez años desde que se iniciaran las cintas de Spider-man dirigidas por Sam Raimi y protagonizadas por Tobey Maguire, tan solo 5 desde la última estrenada en cines, una auténtica aberración que disgustó a crítica y aficionados por igual, pese a las cifras conseguidas en taquilla, por lo que volver a contar lo mismo desde el principio se veía absurdo y muy temerario para todos los amantes del cine.
Conscientes de ello y ante el panorama que comenzó a avecinarse (Marvel estrenando sus propias películas y cosechando éxitos y el nuevo enfoque dado por Nolan a Batman), Sony decidió reflotar la saga, reiniciarla a contrarreloj (como están preparando ahora con Daredevil y los 4 Fantásticos), para evitar que los derechos caducaran y volvieran a Marvel, por lo que se lanzaron al vacío.

Con Marc Webb de director, que solo lleva a sus espaldas '(500) días juntos', y Andrew Garfield (uno de los mejores secundarios en 'La red social'), se ha fraguado la mejor película de Spider-Man hasta la fecha.
Por fin tenemos a un Peter Parker que parece un adolescente (a pesar de tener ya casi treinta años), que es un pringado con encanto y cuyo Spider-Man es el que tantas veces hemos visto en cómics y series, un bromista y gracioso héroe. Se han recuperado los lanzarredes, obviándose los orgánicos de las anteriores películas y, en general, todo ha ido a mejor. La relación de Gwen con Peter y el propio papel de Emma Stone es adorable, pese a ser la joven bastante irónica y menos indefensa de lo que parece. Su padre es el capitán duro y firme, que considera a Spider-Man poco más que un delincuente enmascarado.
May y Ben no son insufribles, ni cansinos. Ambos actores presentan sus papeles a la perfección y, aunque con otras palabras se diga, no se incide tanto en la machacona frase de "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", repetida hasta la saciedad en las tres películas de Raimi y se llega a empatizar con ellos bastante más. El Lagarto como villano inicial es una buena elección. Aunque he de reconocer que de las pocas cosas rescatables de la primera 'Spider-Man' de Raimi era Willem Dafoe con su interpretación del Duende Verde -que no el traje-, pero utilizar al villano más emblemático del trepamuros como piedra de toque no permitió explotarlo como debiera.
La película es bastante superior a cualquiera de las otras tres. Entretenida, con buenos diálogos y actores muy solventes, se alternan las escenas de acción durante las casi dos horas y media que dura, estando las mismas bien llevadas, con unos efectos especiales conseguidos y en ningún momento se hace pesada. Para mí, una más que digna resurrección del arácnido trepamuros tras ver al personaje caer en desgracia en 'Spider-Man 3'. Y ha cosechado buenas cifras, porque ya se ha anunciado que la misma será una trilogía. Habrá que esperar un par de años antes de ver como continúan las aventuras de este nuevo Peter Parker.
Le doy un 7'7/10.
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miércoles, 11 de julio de 2012

'Juego de Tronos', 2ª Temp. El enano que hizo sombra a los reyes

'Game of Thrones. Season 2'. U.S.A. 10 Episodios (2012).

Poniente está en guerra. La impulsiva decisión del rey Joffrey Baratheon I de acabar con la vida de Eddard Stark ha levantado a los hombres del norte bajo el mando del primogénito Robb, quien desea llegar hasta Desembarco del Rey para reclamar justicia y venganza. Mientras tanto, Renly Baratheon, el hermano menor del fallecido rey Robert, se ha aliado mediante el matrimonio de Margaery con la casa Tyrell y tiene el ejército más poderoso y mejor abastecido de los siete reinos.
Pero no es el único, su hermano mayor Stannis, legítimo heredero al trono, ha abrazado la fe al dios de la luz y lo ha incluído en su estandarte, fuertemente influenciado por la hechicera de Assai, Melisandre la roja, y desde la isla de Rocadragón planea un ataque para reclamar como suyo el Trono de Hierro.
Y en medio de los conflictos reales, Tyrion Lannister llega a Desembarco del Rey enviado por su padre, Tywin, para ser la mano del rey en ausencia de su padre. Arya escapa, junto a Joren y los reclutas del Muro, disfrazada de chico; Jon Nieve se adentra en el indómito norte junto a una gran fuerza de la Guardia de la Noche para investigar acerca de los salvajes; Catelyn comienza a realizar tareas de embajadora en nombre de su hijo Robb, mientras continúan los combates contra los Lannister y en Invernalia permanecen solos sus hijos Bran y Rickon. Su hija mayor, Sansa, sigue comprometida con el rey Joffrey y los abusos que éste comete contra ella son, cada vez mayores. Mientras que más allá del mar Angosto, la khalesi Daenerys Targaryen atraviesa desesperanzada el extenso desierto rojo con su mermado khalassar, cuyo número desciende a cada día que pasan en dicho erial, pese a la fe que tienen en la Madre de los Dragones.

La adaptación de "Choque de Reyes" en esta segunda temporada ha sufrido bastantes más modificaciones que el primer libro con respecto a la anterior temporada y, aún así, han sabido mantener el ritmo y centrarse en los conflictos importantes y en aquellas pequeñas semillas cuyos frutos veremos en posteriores momentos. La llamada guerra de los cinco reyes es el resultado de la decapitación de Eddard Stark por orden de Joffrey Baratheon tras la muerte de su padre. Un hecho y un error que le han valido la rebelión en cada rincón de los siete reinos de Poniente.

Los hermanos de Robert reclaman el Trono de Hierro para cada uno, negándole el derecho a Joffrey a quien tildan de bastardo, hijo de Cersei Lannister y su hermano Jaime -quien se encuentra capturado por las tropas del joven lobo, Robb Stark, en la guerra que el Norte, en su afán de buscar venganza, lleva hacia el sur enfrentándose a tropas Lannister-, y luchando entre ellos por ver quien es mejor heredero.
Por si esto fuera poco, Balon Greyjoy siente que es el momento de que las Islas del Hierro recuperen el papel de saqueadores que han tenido siempre, una vez muertos quienes aplastaran su rebelión quince años atrás, por lo que tiene sus propios planes de conquista.

Tras unos primeros episodios de presentación de nuevos personajes, tramas y estado de aquellos que continúan y sin finales demasiado impactantes, al contrario que en la primera temporada, la serie arranca con paso verdaderamente firme a partir de su cuarto episodio y el responsable de cargar en sus hombros con la mayor carga dramática y el devenir de la serie no es otro que Tyrion Lannister (interpretado por Peter Dinklage, ganador de un Globo de Oro por este papel en la primera temporada), que se hace cargo de todo lo concerniente a la administración y defensa de la ciudad como Mano en funciones, pese a las protestas de su hermana Cersei.

Arya, que escapaba hacia el norte infiltrada en el grupo de "reclutas" para el Muro, se de en una incómoda situación cuando por los azares del destino termine sirviendo, sin que él lo sepa, al propio Tywin Lannister en las ruinas del enorme castillo de Harrenhal, junto a Gendry, uno de los hijos bastardos del difunto rey Robert Baratheon. Allí conocerá a Jaqen H'Gar, un extraño hombre que le pedirá el devolverle un favor nada habitual.

Sansa es prisionera en una jaula de oro de la reina, utilizada como rehen para intentar que mantengan con vida a Jaime Lannister y sigue siendo el objeto de abuso de Joffrey, pese a que la joven Stark ya ha descubierto la verdadera forma de ser de su antes amado príncipe.

Jon Nieve avanza hacia el norte, dejando atrás incluso el torreón de Craster, ese viejo amargado que se casa con sus propias hijas, y estableciendo una base con otros hermanos negros en el Puño de los Primeros Hombres. Pero será cuando salga como explorador junto a Qorin Mediamano cuando los problemas con los salvajes le hagan darse cuenta de verdad cuán al norte están.

Bran intenta cumplir como Señor de Invernalia en ausencia de su madre y su hermano mayor, ayudado por el anciano maestre Luwin, pero la llegada de Theon Greyjoy al castillo como enemigo declarado, romperá la ya de por sí difícil existencia del pequeño Stark, dejándole como prisionero a merced del que una vez fuera el mejor amigo de su hermano. Y Theon, dividido entre la lealtad a su casa natal y a aquellos que, pese a ser su rehén, le trataron con honor, tomará decisiones difíciles para ganarse el respeto de los Hombres del Hierro a sus órdenes, pese a que dichas decisiones aceleren su propia destrucción.

Mientras todo esto ocurre, la matriarca Stark, Catelyn, servirá de emisaria a Robb ante los hombres del recién coronado rey Renly Baratheon con la intención de unir fuerzas contra el Trono de Hierro. Allí conocerá a Brienne de Tarth, la doncella guerrera, con quien se verá obligada a huir del campamento militar Tirell cuando las malas artes de su propio hermano, Stannis Baratheon atenten contra la vida de Renly. Catelyn, movida por su honor y su deber de madre, tomará decisiones difíciles que provocarán mayores cismas en los hombres que lidera Robb, menoscabando su autoridad. Pero Robb también hará temblar su honor y su palabra cuando los sentimientos venzan la fuerza de los deberes contraídos.

En Rocadragón, Stannis Baratheon adopta la nueva fe de R'llor, el Señor de la Luz, de mano de la hehicera roja Melisandre de Assai, y se autoproclama heredero legítimo al Trono de Hierro, considerando enemigo a todos aquellos que no le juren fidelidad, incluído su propio hermano Renly. Davos Seaworth, el caballero de la Cebolla y su consejero más fiel y sincero, le apoya ya que le debe pelitesía, pero también le da consejos que le disgustan. Como capitán de su flota, asume que encabezará el ataque a Desembarco del Rey.

Y más allá del mar, atravesando los eriales sin vida del desierto rojo, Daenerys Targaryen con su mermado khalasar logra llegar a la ciudad de Qarth, donde es acogida como invitada por sus dragones, pero donde nadie le ofrece la ayuda pararegresar a Poniente sin que ella pague su justo precio.

Tras un arranque de temporada algo lento, donde el mayor protagonismo lo lleva Tyrion, la serie vuelve a sus derroteros. La lucha por el trono se cobrará a sus primeros aspirantes y el hecho de que Poniente entero esté en guerra, a excepción de Dorne, ha convertido a todos los hombres en salvajes que no respetan nada. Hay que reconocer que, de todos los episodios, el capítulo cumbre ha sido el noveno, el ataque de Desembarco del Rey en la bahía del AguasNegras, centrado en dicha batalla y con unos tiempos y unas soluciones narrativas para adaptar la novela muy logradas.
Así mismo, hemos visto adelantados un par de capítulos del tercer libro en cuanto al destino de Jaime y Brienne, algo que Martin ya adelantaba en el libro sobre ciertos acontecimientos que transcurrían a la vez que el final de la segunda novela.

La temporada ha mantenido su fuerza. Las nuevas incorporaciones destacan, algunas másque otras, pero todas encajan en su lugar. Tal vez, Margaery sea demasiado madura para lo presentado en los libros, pero su inteligencia y sentido de la oportunidad está plasmado perfectamente. Davos y Stannis, sobretodo este último con su impertérrito semblante, cumplen con creces el papel que les ha sido asignado e interpretan maravillosamente. Melisandre es quizás más seria y enigmática de lo mostrado en los libros, con menos picardía malsana (pese a la insinuación a Davos) y Brienne, tal vez menos fea, aunque hay que reconocer que semejante mujer impone por su tamaño.

Los personajes que no están y que deberían aparecer en esta segunda temporada, destacamos a: Vargo Hoat como líder de la banda de mercenarios de Tywin Lannister a la que se unen Rorge, Mordedor y Jaqen H'gar, que aquí simplemente engrosan los hombres de Gregor Clegane y Tywin; Jojen y Meera Reed, los dos hermanos siervos de los Stark que se presentan ante Bran y le acompañan en su huída hacia el Norte, siendo Jojen quien tenía los Sueños Verdes que en la serie le han dado a Bran; Edmure y Brynden "Pez Negro" Tully, así como el castillo de AguasDulces, hogar de los Tully, casa natural de Catelyn y donde la viuda de Eddard Stark pasaba la mayor parte del tiempo tras volver de su viaje para negociar con Renly, así como ser la base principal del ejército de Robb Stark al sur, los guardianes del barco de Yllirio que Mormont y Daenerys deberían encontrarse en el puerto de Qarth y, por último, Ramsay Nieve, el bastardo de Rose Bolton, que era la mano derecha de Theon hasta que le traicionaba para atacar Invernalia. Jocelyn Bywater, el burdel al que iba Tyrion, Lady Tanda, son otros "sacrificados" de menor importancia que los anteriores.
Los cambios en la serie son comprensibles: intentan contar lo mismo en menos tiempo y hay un presupuesto limitado. Las partes que han sufrido más han sido la de Robb Stark y la de Daenerys, que ha visto un motivo más fuerte que la mera curiosidad, para ir a la Casa de los Eternos y la de Arya en Harrenhal, donde ha servido a Tywin Lannister y el castillo nunca ha pasado a manos de los hombres del norte, ni lo ha dirigido Rose Bolton. Hemos visto condensado el cambio de tropas de Renly a Stannis y la toma de Bastión de Tormentas en una sola escena, igual que se ha resumido bastante en la toma de contacto de Jon Nieve y su captura por los salvajes, o la toma a Invernalia. Es comprensible en muchas escenas para adecuarlas al presupuesto que maneja la serie, pero aún con ello, no se ha visto mermada la calidad ni ha modificado mucho la trama principal, ni las secundarias, de la serie los cambios llevados a cabo.

Si hay que destacar a algunos actores por encima del resto, Theon Greyjoy (Alfie Allen) sería uno de ellos. Su personaje se encontró volviendo a su hogar solo para ser despreciado por su padre y por aquellos que eran su pueblo y teniendo que esforzarse, traicionando unas lealtades para elegir otras, con el conflicto interior que ello le provocó. Su mejor momento fue en el último episodio y ese discurso final, de los mejores de la serie y que he escuchado desde el de '300'; Stannis (Stephen Dillane), Meñique (Aidan Gillen), Bronn (Jerome Flynn), Sandor Clegane "El Perro" (Rory McCann), Davos Seaworth (Liam Cunningham) y Tywin Lannister (Charles Dance) son otros que merecen por mi parte una mención especial, incluso el enigmático Jaqen H'Gar.
El elenco femenino, por encima de todas se situarían Catelyn Stark (Michelle Fairley), sufrida mujer donde las haya, Cersei Lannister (Lena Headey), que nos muestra más de sus ambiciones, de su supuesta superioridad intelectual frente a cualquier familiar y de esa voluntad de controlar y proteger a un hijo, Joffrey, que se ha convertido en un monstruo. Sansa (Sophie Turner), ha cambiado completamente su forma de ser y ahora desea alejarse del que fuera antes su amado príncipe tras conocer el tipo de persona que es; Arya Stark (Maisie Williams), se hace querer, siendo la más adulta de todo el grupo que le rodea, siendo la joven más fuerte en su interior, donde la recome ese deseo de venganza que crece un poco más cada día que pasa; Shae (Sibel Kekilli), es todo dulzura cuando habla con Tyrion y fuerza al tratar de defenderle, el enano Lannister no podría pedir más de ella y la actriz nos hace quererla por ser de los pocos amigos que tiene el gnomo; no puedo olvidar a Daenerys Targaryen (Emilia Clarke), la Madre de los Dragones llega a ponerse un poco insoportable en ocasiones exigiendo tantos derechos de nacimiento y ayuda al primero que se encuentra, pero dando, eso sí, una muestra de un carácter fuerte e inquebrantable a pesar de lo que ya ha sufrido y de escenas como la que vive en la Casa de los Eternos.

Pero por encima de todos ellos se ha alzado Tyrion Lannister, interpretado por Peter Dinklage y que ya ganó el Globo de Oro por su papel en la primera temporada. Las intrigas palaciegas, la preparación del asedio, el cubrirse las espaldas contra su propia hermana, todo ello ha sido llevado magistralmente por el actor británico que ha dotado de mucha vida y ha sabido caracterizar sobremanera al Gnomo de la obra de Martin. Sus palabras, sus reproches al rey, sus pactos, su enamoramiento de Shae, su desconfianza, su relación con sus hermanos, la presente y el ausente, así como con su padre, dotan de muchos matices y complejidad a este personaje que Dinklage sabe llevar al extremo y explotar con todo su talento.
Para concluir ya, la serie ha empezado algo floja pero ha ido ganando fuerza con el paso de capítulos, dejándonos a todos con muchísimas ganas de que llegue el año que viene y podamos ver la adaptación de "Tormenta de Espadas" en la tercera temporada, con todo lo que ello va a conllevar.
Le doy un 9'5/10.
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lunes, 2 de julio de 2012

Eurocopa 2012: Y en la final, España resucitó.

España no estaba muerta, solo aletargada. Eso es lo que nos demostró ayer, jugando como solo ellos saben, ante una Italia que había sorprendido a muchos llegando a la final, correosa en defensa y jugando un fútbol de ataque vistoso de la mano de un excepcional Pirlo.
De hecho, rompiendo cualquier precendente histórico, España es la primera selección del mundo que consigue una "triple-corona" al ganar la Eurocopa del 2008, el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012 de Ucrania-Polonia nuevamente y eso, en este deporte, es todo un hito.
En la final, por algún extraño azar, la selección recordó lo que era jugar al toque y al ataque. Xavi Hernández había dicho en la rueda de prensa previa, unos días antes, que le hubiera gustado tener más protagonismo. Esas palabras fueron suficientes para que se adelantase su posición unos metros en el campo y comenzase a crear su magia, la que le llevó a dar dos asistencias de gol.

Pero no solo Xavi despertó de su letargo. Cesc demostró una forma espectacular, muy superior al rendimiento que estaba dándole al Barcelona en el tramo final de la temporada, y con un genial pase que Silva remató de cabeza, se abrió el marcador. No habían pasado todavía 15 minutos y España ya ganaba 1-0 a Italia.

En ese momento, los azzurri atacaron con todas sus armas y pusieron en más de un apuro a los defensas, pero todos sus contragolpes iban a parar a las manos de un inspiradísimo Casillas que le ganó la batalla de porteros a Buffon, el otro grande del torneo. Y así, cuatro minutos antes del descanso, en un rápido contragolpe, Xavi controla el balón hasta que Jordi Alba, que ha explotado realmente como lateral izquierdo en esta Eurocopa, se desmarca, coge el esférico y en plena carrera bate a Buffon.


Dos a cero. Ni los más optimistas auguraban que éste sería el resultado en el momento del descanso. Yo, que veía sufrir a la selección desde la fase de grupos, jugando un fútbol de toque lento, aburrido y sin la profundidad de un delantero que aprovechase tener detrás a cinco de los mejores pasadores del mundo, mucho menos lo esperaba.

Y, sin embargo, ahí estaban. El segundo tiempo comenzó, de nuevo, con algún ataque italiano. Prandelli había dado entrada a Di Natale por Cassano y el delantero del Udinese pronto dio muestras de peligro. Pero el omnipresente Casillas, secundado por Piqué y Ramos, detenían cualquier tiro o entrada en las cercanías del área española. Aún así, el partido se mantenía igualado y Del Bosque dió entrada a Pedro por Silva, otro de los mejores jugadores del torneo.

Cuando las cosas no podían ir peor para Italia, al minuto de agotar su tercer y último cambio dando entrada a Thiago Motta por Montolivo, el italo-brasileño sufrió una lesión muscular y tuvo que abandonar el campo. Italia se quedaba con un hombre menos y se centraba en defender y esperar alguna contra en la que tuviera suerte. Pero con treinta minutos por delante, la suerte se decantó por el trabajo de la selección española. Cesc salió del campo y entró Fernando Torres (cuando muchos esperaban que le diese entrada a Llorente), y el niño aprovechó un asistencia magistral de Xavi e hizo el tercer gol, igualando al resto de goleadores de la Eurocopa.
Pero todavía quedaba tiempo para un cuarto gol. Mata, otro de los grandes olvidados por Del Bosque, entró a falta de cuatro minutos y en otro ataque junto a Torres, su compañero en el Chelsea, puso la puntilla al partido gracias a un generoso pase del delantero, que se estaba jugando ser la Bota de Oro del torneo (y que ha conseguido igualmente gracias a esa asistencia).

España ganó la Eurocopa 2012 a una Italia fuerte que se quedó en un mero juguete roto cuando esta selección volvió a jugar como sabe, sin marear el balón para luego no subir al ataque. Mención especial se merecen Sergio Ramos, por marcar su penalti contra Portugal a lo Panenka cerrando todas aquellas bocas que le criticaron cuando lo falló en las semifinales de la Champions League de este año, e Iniesta, omnipresente en todo el torneo, en cada jugada y cada internada, comparado con el ficticio Oliver Aton porque siempre estaba rodeado por más de tres jugadores rivales y que ha sido desginado como el jugador más valioso del torneo, sucediendo a Xavi Hernández, que ya lo fuera en la pasada Eurocopa de Austria y Suiza de 2008.

Atrás han quedado selecciones como Irlanda, Croacia, Francia o Portugal, derrotadas con mayor o menor esfuerzo, en partidos más apagados que esta final y que atestiguan que, ahora sí, esta selección, la Furia (como se la conocía años atrás antes de que la rebautizaran con "La Roja"), se ha convertido en LEYENDA entrando en la historia y consiguiendo lo que nadie más ha conseguido. Dignísimo homenaje a aquellos que nos han dejado este verano, como el genial entrenador Manolo Preciado o el joven futbolista del Betis, Miki Roqué, de quienes se acordaron junto a Antonio Puerta y Dani Jarque, en las celebraciones.

Ahora todos fijaremos nuestra mirada en el próximo Mundial de Brasil 2014. Muchos de estos genios habrán dejado atrás su mejor nivel pero, por suerte, los jóvenes vienen pisando con más fuerza aún si cabe que los mayores. ¡Enhorabuena, España! Y gracias por esta victoria.
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miércoles, 20 de junio de 2012

El Enigma Del Bosque

Ante todo, no soy de escribir sobre fútbol aquí y quien haya seguido esto un poco más de lo normal, habrá visto que son muy escasas las entradas relativas a cualquier deporte que he colgado. También debo advertir que no soy un gran seguidor del deporte rey, más bien esporádico, muy fan del movimiento de mercado de fichajes y sin tener un equipo favorito (más allá de simpatías por el Sporting CP, o el Compostela, derivadas de partidas a juegos de manager), lo único que me siento a ver son los partidos de la selección.
Pues el lunes por la noche, viendo el España - Croacia de esta Eurocopa 2012, reventé. No podía creer lo que la selección española estaba haciendo, de la mano de un seleccionador que, pese a darnos el Mundial, considero que es alguien sobrevalorado que encima, se cree poseedor de la verdad absoluta solamente porque tiene a su disposición a una de las mejores plantillas que ha visto el mundo en años. Y es que, como he leído muchas veces, ganamos el Mundial de 2010 sí, pero no gracias, sino a pesar de Del Bosque.

Soy consciente de que los dos o tres lectores que lean esto pueden sentirse hasta ofendidos. En las conversaciones con compañeros, amigos, en cuanto hay alguna crítica, afloran los colores sumergidos, esos que cada jugador viste durante todo el año antes de ocultarlos bajo la Roja y si criticas a Torres, te metes con los atléticos, si hablas mal de Xabi Alonso, eres antimadridista y si cuestionas lo que hace Piqué, odias al Barcelona, por lo que cada debate termina siendo una estéril fortificación en los pensamientos que se tienen y no se es capaz de ver la realidad.
Y la realidad queridos lectores, es que España juega dando pena. Que nadie ponga el grito en el cielo aún, ni aquellos que acusan de oportunistas a los demás, ni los que dicen que somos exquisitos. España, en la Eurocopa 2008, de la mano de Luis Aragonés, consiguió que los jugadores perdieran el miedo y practicaran un juego de toque, rápido, de control y bonito, que culminaba cualquier delantero que pusieramos en la punta, entiendase Villa, Torres, e incluso Güiza (sí señores, ¡Güiza!), y creó un equipo, una filosofía de juego que dado que su columna vertebral pertenecía al Barcelona, Guardiola supo adaptar (que no inventar, como muchos quieren atribuirle), al equipo de la ciudad condal.

Pasó la Copa Confederaciones y nadie le prestó atención porque, decían, era un torneo menor. Que Estados Unidos, que descubrió el fútbol y se lo tomó en serio a raiz del Mundial del 94 te deje fuera, ya era un aviso importante. Y llegó el Mundial, y lo ganamos, con mucho sufrimiento y ante selecciones inferiores que nos pusieron el corazón en un puño y nos quitaban el aliento a cada minuto, porque nosotros, los aficionados españoles y extranjeros, aquellos que entienden de fútbol y no se dejan llevar por los fenómenos de masas borregueras, sabían que los jugadores de España estaban jugando a medio gas, aturullados y sin las ideas claras, que les faltaba un director fuera del campo que les dijera cómo jugar entre ellos y a cada equipo. Ganamos, sí, pero gracias a la calidad de unos jugadores que está fuera de ninguna duda y que hacían que hasta el peor jugador del once destacase.

Pero, ¿cuánto tiempo puede estirarse ese sentimiento sin alguien con el suficiente brío para mantener unido a un equipo? ¿Alguien que da la sensación de no saber plantear un partido y depender de la genialidad de los que están jugando para luego atribuirse el mérito?
Hemos tenido una clasificación para esta Eurocopa impecable. No se ha perdido y se ha solventado sin muchas dificultades pero bueno, teniendo en cuenta que en el grupo estaban la República Checa, Escocia, Lituania y Liechtenstein, lo grave habría sido lo contrario. Sin embargo, los amistosos ya eran otra cosa. Cuando eres la campeona del mundo y juegas contra Portugal, Inglaterra, Argentina o Nueva Zelanda, todos van a salir a ganarte y, aunque pierdas -que se puede perder, y es algo normal-, se tiene que demostrar que eres un rival duro y que no les vas a dejar que repitan eso más.

Sin embargo, cuando Portugal te mete un 4-0 mientras casi andaban, te das cuenta de que alguien o no sabe contra quien juega, o no es capaz de hacer que los jugadores se tomen esos partidos en serio. Aquí no me valen lo que muchos iluminados dicen, que no se les puede pedir a los jugadores de la selección que jueguen con todo un amistoso cuando tienen 50 o 70 partidos durante todo el año con sus clubes.
Qué curioso que a los jugadores de los equipos rivales, que están en la misma situación que los españoles, sí se les pueda pedir y lo consigan.

Y entonces llega la Eurocopa. Con una lista de jugadores que repiten, pocas novedades salvo las forzadas: Villa y Puyol están lesionados, Capdevila pasó su mejor momento, Marchena igual. Y el miedo a romper el grupo llevándose a Pedro, que solo metió dos goles en la Copa del Rey, a Torres que sabemos todos cómo está, dejando a Adrián, a Soldado, por poner solo unos ejemplos.

Se juega contra Italia y nos sorprende con el "falso 9", táctica que ha adoptado para hacer jugar a Silva de titular desde que el jugador canario, que milita en el Manchester City, dijera en una entrevista que se sentía ninguneado por Del Bosque y que desde entonces es raro que no salga en el once inicial. Y empatamos un partido jugando con un mediocampo congestionado, con poca presencia en las bandas, porque Jordi Alba es un jugador normal y Arbeloa no llega a la categoría de jugador, visto lo visto, y donde se juega con delantero al final, entrando Fernando Torres que es, sin duda alguna, el que menos en forma está de los tres de la convocatoria. Claro, es Italia, una gran selección, un empate no está mal. Ir a remolque de ellos, que tienen 4 estrellas sobre el cesped, tampoco, porque estas cosas siempre están igualadas. Aceptas y callas, es el primer partido, es un empate, seguro que mejora la cosa, piensas.

Menos mal que luego llega Irlanda, que son muy malos y claro, dos goles de Torres cuando el equipo juega con un delantero puro, otro de Silva y un cuarto de Cesc que entra para volver a la táctica del falso 9 elevan la moral del público y vuelven a darle la razón a Del Bosque. Nadie se fija en el lateral derecho, donde Arbeloa da muestras de ser el gran jugador que sus defensores afirman (por eso, el Real Madrid busca en este mercado de fichajes un lateral derecho desesperadamente al usar a Ramos de central), teniendo la banda completamente sola para él porque nadie le cubre. Hasta los irlandeses se dieron cuenta de que ahí no había peligro.

El colmo, sin embargo, llegó en el partido contra Croacia. España pasaba con el empate y Croacia debía de empatar a dos goles o ganar si Italia ganaba, algo que era bastante plausible. El primer tiempo fue soporífero. Del bosque concentró toda la magia del mediocampo ahí, justo en el mediocampo, saliendo con Torres como delantero de nuevo. Fernando Torres, a pesar de haber marcado contra Irlanda, demostró no estar muy fino. Los centros con Xavi, Iniesta y Silva jugando en pocos metros no estaban dando el resultado buscado, ya que la presión de Croacia era bastante fuerte, defendiendo con la totalidad del equipo. Alba tampoco supone una alternativa para subir por la banda con garantías y a Arbeloa, de nuevo, ni se molestaban en cubrirle, ni siquiera en pasarle sus propios compañeros; la banda derecha estaba desierta y el lateral del Real Madrid ni siquiera cumplía con su propósito de defender, dando muestras de que es uno de los eslabones más débiles del equipo.
Por si eso no fuera suficiente, la dupla de pivotes defensivos Busquets/Xabi Alonso nos hace perder un jugador ofensivo y entorpecer el juego de los creadores. Por mucho que la gente se empeñe, Alonso no es un mediocentro defensivo. Es un mediocentro que sabe jugar al estilo inglés, coger el balón y patadón para arriba, sin más florituras, ni más experimentos. Al estar junto a Busquets, que siempre busca a Xavi en el Barça y éste, como juega menos adelantado que aquí, inicia las jugadas, los pases de Sergio van a buscar siempre a Alonso que no es ningún creador y ahí empieza el lío del equipo durante los últimos cuatro años. Si dijéramos al menos que recupera balones, pero es que tampoco. Sergio Busquets ha recuperado en un partido los mismos balones (o más), que Xabi Alonso en toda la fase de grupos. Y las estadísticas están ahí para verse, así que cualquier justificación de porqué está en el equipo titular carece de una base sólida más allá de aquellos ultramadridistas que defiendan a un jugador de su club que compite en posición con uno del equipo rival.

Acabado el primer tiempo, el segundo no pintaba mejor. En el banquillo se ve que se prepara Jesús Navas, una alternativa para abrir las bandas, pero un tanto desesperada, puesto que el juego del sevillano es principalmente el de centrar al delantero para que éste remate, no sabiendo definir como bien podrían hacerlo Mata (totalmente olvidado), o Pedro. Pues no que va y saca a Torres, que aunque no haciendo nada es el único delantero centro en juego, para meter a Navas, esperando ¿qué? ¿Abrir las bandas, como me decía un amigo? Para centrarle a quién, ¿al aire? ¿O esperaba Del Bosque que Silva, Xavi o Iniesta, que todos son creadores y no definidores, que el primero ha metido 6 goles, el segundo 8 y el tercero 2 en toda la temporada regular y que ninguno llega al metro setenta, rematasen los balones de Navas? Así que cambia el esquema, pasamos al "falso 9" sin saber quién hace ese papel, con Navas entrando por la banda derecha, llegando al lugar para centrar, levantando la mirada y... viendo que no había ningún jugador de España dentro del área de ataque. ¿Sorprendido? Yo no, ya que hasta en los juegos de fútbol sabes que sin delantero centro, los balones al área suelen caer sobre jugadores rivales.

Y entonces esperas el segundo cambio, mientras los minutos pasan y los croatas, de la mano de Modric y Mandzukic, con Rakitic también, suben y atacan, se desmarcan y se ríen de nuestra defensa (especialmente de los laterales) y meten más delanteros porque el empate ya no les vale y necesitan ganar. Ves que entra Jelavic, que adelantan sus filas y que España sigue atrancada en el juego, sin nadie que culmine las jugadas de los creadores. Pero bueno, el segundo cambio llega: Cesc por Silva. Y te sientes como cuando en el Fifa, cambias a un central por otro central simplemente por gastar el cambio y porque quieres que jueguen todos. ¿Qué pretendía con eso Del Bosque? Solventar el partido, dirán algunos, y "¡Vaya si le funcionó!", dirán otros. España sobrevivió una vez más, gracias a chispazos de calidad de sus jugadores del centro del campo. Un enorme pase de Cesc a Iniesta, que no estaba en fuera de juego por poco, y gol de Navas a pase de la muerte. Los admiradores de Vicente del Bosque gritan y corean que los cambios de Navas y Cesc fueron de él y que por ello ganamos. Claro que sí. Y gracias a que el árbitro se comió el penalti que hizo Busquets previo a esa jugada, que nos podría haber mandado a casa; y gracias a que Croacia, desesperada, hizo entrar a Eduardo y pasó de defender con 8 jugadores a atacar con 8, dejando a la defensa casi sola. Entonces, con el partido a falta de 5 minutos para terminar, da entrada a Negredo... y los que entienden de fútbol y no se ciegan por los colores piensan, "¿Ahora?". Pero celebremos, que estamos en cuartos gracias a Del Bosque, que todavía se permite darnos recitales de que estamos muy subiditos los hinchas por la selección que tenemos y la prensa, esa misma prensa que crucificaba a Aragonés cada vez que pasaba de Raúl, en cada ocasión que España no jugaba bien, empataba o sufría, le lanza rosas al actual entrenador, lo aprecia y le brinda en bandeja las mil excusas que España repetirá como consignas y que el propio Del Bosque se aprenderá para justificar que él lo hace todo bien y que la selección gana por él.

Ojalá hubieran sancionado a Arbeloa y Alonso. Ojalá, contra Francia, jugase Juanfran en la banda, utilizase a Llorente, a Mata, a Negredo o a Cazorla, y supiese usar sabiamente los jugadores que tiene, no haciendo el paripé de, si puede, que todos los futbolistas jueguen un ratito para dejarlos contentos. Hasta el momento, ha hecho los mismos cambios en distinto orden en los tres partidos y el resultado ha salido bien porque tenemos grandes jugadores. ¿Imagináis que hubiese un goleador para culminar las jugadas creadas por semejantes hombres de medio campo? ¿O simplemente un jugador con olfato, como Mata o Pedro? A mí me encantaría, pero dudo que lo consigamos tal y como están las cosas.
Mientras tanto, la prensa extranjera se cuestiona qué le pasa a España y porqué juega tan mal. Aquí no, aquí alabamos a un entrenador mediocre y justificamos su poco conocimiento táctico haciendo grandes a los rivales. Tenemos la mejor hornada de jugadores creadores, defensores y atacantes de toda la historia de la selección española, un Ferrari con un par de jugadores malos que están porque hemos tenido bajas... y ponemos al volante a un niño pequeño que le echa azúcar al depósito de combustible. La que se está desaprovechando.

Puede ser que, dentro de unas semanas, la gente me diga que dudé y que ganamos. En el Mundial tengo claro que no ganamos por el entrenador, dudé y sigo dudando de sus conocimientos y planteamientos, por mucho historial madridista que tenga detrás (nadie se acuerda que en el Besiktas fue despedido yendo quinto a catorce puntos del primero con la que se supone era la mejor plantilla de la liga), pero mantengo la fe de que pierda la arrogancia que ha cogido (algo así como la de Guardiola y su falsa modestia), y se dé cuenta, por una sola vez, que está jugando al límite y a conformarse con un empate y un gol si entra en vez de desplegar toda la magia y explotar todo el talento que estos jugadores han mostrado con creces bajo el mando de otros entrenadores
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jueves, 7 de junio de 2012

'Blancanieves y la Leyenda del Cazador'

'Snow White and the Huntsman', de Rupert Sanders. E.E.U.U. (2012)

Cuentan que la reina, la mujer del rey Magus, deseó fervientemente tener una hija tan pálida como la nieve, con el cabello negro cual ala de cuervo y los labios rojos como las rosas, que se convirtiera en la más hermosa mujer y su tesón no tuviera rival. Y sus plegarias fueron escuchadas cuando dio a luz a una niña pálida a la que llamó Blancanieves.Pero la enfermedad se llevó a la joven reina, dejando solos al rey y a la pequeña princesa hasta que una hermosa joven, rescatada de un ejército que se había conjurado a las puertas del reino, conquistó con su belleza y candidez el corazón del rey, quien decidió tomar a esta mujer llamada Ravenna (Charlize Theron), como esposa. Sin embargo, Ravenna se revela pronto como una bruja incapaz de amar y tras el fallecimiento del rey, se hace con el control del castillo y de todas las gentes de los alrededores, ayudada por un ejército y su hermano.

Los años pasan, el reino languidece y la joven Blancanieves (Kristen Stewart), a quienes todos dan por muerta, se ha convertido ya en toda una mujer. Y justo en ese momento, el espejo mágico de la malvada reina le dirá que si consigue el corazón de Blancanieves, será joven y bella para siempre.
Pero justo en ese momento, la princesa escapa, ayudada por cuervos y demás animales, y mientras huye de los perseguidores de la reina y del hermano de ésta, llega al Bosque Oscuro, lugar ancestral y lleno de peligros que la atrapa a la vez que ahuyenta a los soldados.

Dado que la magia de la reina no alcanza al bosque, envía a buscar a alguien que haya logrado entrar en el mismo y salido con vida. Es aquí donde entra en escena el cazador (Chris Hemsworth, alias 'Thor'), un borracho sin rumbo desde que perdiera a su mujer al que le prometen traerla de nuevo a la vida si vuelve con la fugitiva. Pero el cazador, dado su espíritu rebelde, no tardará en cambiar de bando y ayudar a Blancanieves. Mientras huyen del bosque, se encontrarán con mujeres que viven ocultas por el temor a la reina, con un troll guardando un puente (leve detalle "de cuento" que pasa casi desapercibido), así como con ocho salteadores enanos que antes de que el mundo cambiara, se dedicaban a la minería. Tras decidir que es mejor seguir juntos que separarse, aconsejados por el enano más anciano, Muir (Bob Hoskins), y dirigidos por Beith (Ian McShane), partirán al bosque de las hadas donde serán testigos del reconocimiento, por parte del rey del bosque y de toda la naturaleza, de que Blancanieves es la elegida para acabar con el reinado de terror de Ravenna.

La película adapta, de un modo algo más adulto, el cuento de los hermanos Grimm tantas veces llevado a la gran pantalla, dándole un nuevo giro al recaer el protagonismo y la responsabilidad de proteger a la princesa en el cazador y convirtiendo a Blancanieves en algo más que una joven inocente que espera ser rescatada. Con doscientos millones de dólares de presupuesto, esperamos y encontramos unos detallados y logrados efectos especiales, que tienen su mayor exponente en los soldados de cristal negro y los hechizos que realiza Ravenna, como su transmutación en cuervos; así también se ve un precioso bosque de las Hadas, con un enorme ciervo astado y las propias hadas -unos duendecillos feos con el corte de pelo de Ronaldo en el Mundial 98-, y las ilusiones fantasmagóricas del Bosque Oscuro.
No será hasta que la tragedia les llegue que los enanos no se decidirán a apoyar a Blancanieves y al cazador en su lucha contra la tiránica reina. A ellos se les unirá William, amigo de la infancia de Blancanieves, cuyo reencuentro está bastante cogido por los pelos.

Los amantes del cuento clásico disfrutarán con las muchas referencias a la historia: los enanos, el príncipe azul, el bosque y la reunión de animalillos, la bruja-anciana, la manzana envenenada, y así, todos los símbolos y menciones que existen alrededor de la historia.

Sin embargo, aunque parece empezar prometedoramente, la película decae a partir de la mitad aproximadamente. Stewart no es santo de mi devoción y es inexpresiva hasta decir basta; eso sin contar la idea de una batalla final entre los seguidores del padre de Blancanieves y las tropas de Ravenna, donde la protagonista se enfuda una armadura y salta al combate, está bastante trillada (se nota que el productor es es mismo que el de la 'Alicia en el País de las Maravillas', de Tim Burton). El discurso que da carece de fuerza. El personaje del cazador cumple con su rol, pero se convierte en el típico amargado porque la vida le trató mal, con una nueva posibilidad de redención delante y, al final, la película termina haciéndose demasiado larga para lo que nos está contando.

La considero algo entretenida, con muchos guiños, grandes efectos, pero le falta fuerza, siendo las mejores interpretaciones las de Theron, el hermano de la reina e incluso los enanos con su peculiar humor negro. Le doy un 6'3/10.
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jueves, 31 de mayo de 2012

'Berserk', la serie

ベルセルク (Beruseruku)". Japón (1997-98). 25 Episodios

El reino de Midland, devastado por la guerra de los cien años, lleva dos años enfrentándose a una nueva y más peligrosa amenaza, tanto exterior, como interior. Seres demoníacos conocidos como los apóstoles, escondidos bajo aspecto humano,
siembran el terror y la destrucción mientras cumplen los designios de uno de los nuevos componentes de la mano de dios, cinco demonios que antaño fueron humanos y cuyos poderes son abrumadores para cualquier humano.
En ese mundo desolado, Guts, conocido como el guerrero negro, un luchador tuerto con un brazo mecánico y una espada casi tan grande como él, persigue a estos seres consumido por una increíble rabia, una ira insaciable que le consume y le guía en busca de un solo objetivo.

Pero esto no fue nunca así. Años atrás, antes de que el eclipse hiciera que el mundo cambiase para siempre, Guts era un mercenario, un soldado más, criado en el dominio de la espada desde pequeño y armado con una gran espada, que luchaba en los combates sin importarle para qué bando hasta que se encontró con la Banda del Halcón y Griffith, su líder, un excepcional y bello soldado cuyo sueño era conseguir su propio reino. En aquel grupo de mercenarios, Guts se labró un nombre, la simpatía de otros soldados, como Pippin, Judeau, Corkus o Rickert, así como la envidia de la única mujer del grupo, Casca, al conseguir Guts pronto el aprecio de Griffith.

Durante tres años, asistiremos al ascenso de la banda de mercenarios en el reino de Midland. Gracias a su audacia y sus sorprendentes resultados militares, la Banda del Halcón pronto gozará del favor real y Griffith conquistará el corazón de la joven princesa Charlotte, heredera al trono. Entre batallas sangrientas porconseguir que el reino de Midland prevalezca, veremos la evolución de Guts y su destreza con su enorme espada, fruto de muchos años de entrenamiento desde que era un niño. Pero la ambición tiene un precio demasiado caro y un halcón que eleva su vuelo demasiado rápido se convierte en el blanco de muchos enemigos fuera del campo de batalla. La tensión de tales intrigas, el acercamiento de un sueño, todo puede venirse abajo ante la falta de control del más mínimo detalle y lo que una vez fue una época dorada, puede convertirse rápidamente en el inicio de una infame edad oscura.

La adaptación al anime del manga creado por Kentaro Miura en 1988 se centra, exclusivamente, en la saga de la Edad Dorada y los acontecimientos que derivaron en un Guts mutilado y un mundo caótico.
Ambientada en un mundo similar a la Europa Medieval, la llamada guerra de los 100 años que enfrenta a Chuda con Midland es el lugar en el que Guts, a las órdenes de Griffith, se hace con un nombre dentro de la Banda del Halcón y conoce lacamaradería del soldado, haciéndose respetar por sus subordinados. Su habilidad para blandir su enorme espada le convierte en un adversario temible, como atestiguan los litros de sangre que se ven en pantalla cada vez que el guerrero entra en combate.

Pero fuera de un aspecto animado cuidado y el deleite que puede llegar a producir el ver a Guts eliminar a un enemigo tras otro, creo que la trama y el desarrollo y evolución de los personajes es lo más cuidado de la serie. Al principio, vemos a un Guts lleno de ira y odio, sádico que se enfrenta a monstruos imposibles. Y, poco a poco, conforme avanza la serie, vamos viendo su evolución, al igual que la de Casca, que pasa de adorar a Griffith y odiar a Guts, a sentirse más cercana al guerrero. Sin embargo, Griffith, el pilar central, es el único cuya mentalidad no cambia, pues es quien más claro tiene su sueño desde el principio, por lo que su único cambio es físico, demostrando que su ambición no conoce límites y generando, de un modo cruel y despreciable, el odio y animadversión que Guts sentirá por él.

Y es una auténtica lástima que la serie tarde tanto en arrancar (no la encontré interesante hasta el episodio 12 o 13), y que cuando de verdad comienza a ponerse interesante se termine sin más explicaciones que un salto temporal para devolvernos al mundo visto en ese primer capítulo y finalizar. Debo decir que la parte del eclipse y los apóstoles me pareció fuera de la temática que hasta el momento mostraba la serie, pues no hay que olvidar que se salta gran parte de la saga del guerrero negro, por lo que me pilló desprevenido su crudeza como punto culminante del anime.
La adaptación del manga ha sido bastante correcta, limitando mucho el dibujo más sádico de Miura (de tripas y heridas horribles pasamos a chorros de sangre), eliminando algunos episodios traumáticos de la vida de Guts y, sobre todo, borrando a personajes claramente importantes en la trama como el Caballero de la Calavera, o Puck el elfo.

Por lo demás, la serie está muy lograda a pesar de los años que tiene, pero es una pena que debido al lento proceso de trabajo del propio Kentaro Miura, no se hubiera podido continuar en formato anime las aventuras de Guts.
Debo decir que la ví en VOS en japonés, porque el doblaje al castellano no terminaba de convencerme. Eso sí, el que realizó el opening de la serie y quien lo adaptó, merecen no volver a trabajar en este mundillo en la vida.

Le doy un 7'5/10, pero me quedo con el manga, muy superior e interesante, a falta de ver las películas que se empezaron a estrenar el año pasado en Japón.
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jueves, 17 de mayo de 2012

'Sunshine Cleaning'

'Sunshine Cleaning', de Christine Jeffs. E.E.U.U. (2008)

Rose Lorkowski (Amy Adams) es madre soltera, tiene un hijo y una aventura con el inspector de policia Mac (Steve Zahn), que está casado y siempre le promete dejar a su esposa. Se dedica a la limpieza a domicilio y tiene una hermana menor, Norah (Emily Blunt), que va saltando de trabajo en trabajo sin encontrar nada fijo debido a su carácter y a su padre Joe (Alan Arkin), que no para de inventar pequeños trucos para ayudar a sus hijas económicamente.

Un día, Mac le sugiere a Rose que se dedique a limpiar escenas de crímenes, pues aunque truculentas, son un buen filón para sacar dinero y están bien pagadas. Lejos de amilanarse y con la intención de mejorar en la vida, Rose acepta un encargo y se lleva a su hermana Norah a que la ayude. Tras el shock inicial que supone llegar al lugar donde ha muerto alguien y tener que limpiarlo todo, Rose y Norah comienzan a ganarse la vida y un pequeño nombre en este inusual mundillo.

Y mientras Rose está desesperada por encajar con sus antiguas amigas de instituto, que han pasado de ser las empollonas a las que repudiaba como jefa de animadoras, a ser las triunfadoras mientras su vida se ha quedado pequeña en comparación, Norah considera necesario comunicar a los parientes de las personas cuyos hogares limpian que han persistido en su memoria, o entregarles algún viejo recuerdo cuando nadie los reclama, lo que hará que siga a la hija de una mujer que murió sola y cuya casa limpiaron.

De esta forma, mientras van surgiendo nuevas relaciones entre las hermanas y su entorno, cada una de ellas evoluciona al tomar las riendas de su vida, por muy dolorosas que sean las decisiones tomadas. Y aunque todo parezca conducir al desastre, un nuevo comienzo se vislumbra en el horizonte.

Las interpretaciones son correctas, destacando como siempre, a Alan Arkin, que parece interpretar, con su papel de abuelo excéntrico, casi el mismo rol que ya le valiera un Oscar por 'Pequeña Miss Sunshine' (2006).

Cinta que pretende tratar las aspiraciones de esas personas que se han quedado ancladas en una vida que no deseaban, ni que hubieran imaginado que sería así, viendo la forma de avanzar a través de un extraño y macabro trabajo.
No es demasiado destacable y funciona muchísimo más como drama de sueños rotos, que por los escasos instantes que de comedia intente aportar. Una apuesta arriesgada que tardó incluso dos años en llegar a nuestras carteleras.
Le doy un 6/10, pero muy justito.
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