"The Kingkiller Chronichle Day II: The Wise Man's Fear". U.S.A. (Marzo 2011), España (Noviembre 2011), 1.189 pág.

Comienza el día en la posada Roca de Guía tras los desafortunados acontecimientos de la noche anterior, donde la muerte de uno de los parroquianos, poseído por una criatura cuya existencia se atribuía a la mitología, marca los acontecimientos del pueblo. Cronista prepara su pluma, esperando a que el posadero, ese desconocido de cabello rojo llamado Kote, abandone su retiro durante el día y proceda a contarle, por segundo día, la historia de aquel héroe y leyenda que fue antes de ocultarse, de Kvothe el Sin Sangre, aquel que estuvo con Felurian y volvió para contarlo, el ladrón de la capa de sombra, Arcanista capaz de llamar al viento y al trueno y, lo más importante, de como logró un Edena Ruh convertirse en tal leyenda.
Retomando la historia en la Universidad, Kvothe comenzará a relatar un nuevo bimestre en su categoría de Re'lar mientras intenta aprender más aún y, lo más importante, seguir en su empeño secreto de encontrar información acerca de los Chandrian y los Amyr, aquellos que al parecer, les combatían. Por supuesto, su vida no será difícil y en su afán de atraer la atención de la enigmática Denna, correrá más peligros de los que hubiese imaginado y descubrirá, como bien le dice el conde Threpe, que,
Pero Kvothe no solo nos relatará su vida en la universidad. El destino llevará al joven pelirrojo a otros lugares. Gracias a los contactos de los pocos amigos que tiene, el músico llegará a las tierras de Vintas, donde intentará ganarse el favor del maer Alveron, uno de los hombres más poderosos de los reinos. Participará en misiones peligrosas, estará con Felurian y volverá, y llegará a las lejanas tierras de Ademre, aprendiendo los secretos mejor guardados de los mercenarios adem, mientras la leyenda crece a pasos agigantados y supera al propio hombre.
Por supuesto, todo estará intercalado hábilmente por capítulos donde Kvothe atenderá sus menesteres como el simple posadero que representa y hará pequeños descansos. Pasará por alto episodios singulares que a cualquiera podrían parecerle interesantes pero que para él no serán más que el relleno que debe apartar para llegar al grano. Animado por Bast, Kvothe irá desempolvando viejos recuerdos, alegres algunos, dolorosos otros, pero todos salpicados del ingenio y de la asombrosa vida de este joven que se siente viejo.
Rothfuss vuelve a deleitarnos con esta aventura de una delicada y envidiable prosa. Las descripciones tanto de lugares, situaciones, como de estados de ánimo son rebuscadas, pero maravillosamente certeras. La lectura de este volumen, como la de su antecesor, se "masca" mágica y se saborea página a página, mientras se nos introduce de nuevo en un mundo en el que las leyendas conviven con la historia, y donde la magia se utiliza para fabricar lámparas junto a principios de ingeniería.
Le doy un 9'5/10 y lo recomiendo a todo lector ávido de aventuras.
Leer más...

Comienza el día en la posada Roca de Guía tras los desafortunados acontecimientos de la noche anterior, donde la muerte de uno de los parroquianos, poseído por una criatura cuya existencia se atribuía a la mitología, marca los acontecimientos del pueblo. Cronista prepara su pluma, esperando a que el posadero, ese desconocido de cabello rojo llamado Kote, abandone su retiro durante el día y proceda a contarle, por segundo día, la historia de aquel héroe y leyenda que fue antes de ocultarse, de Kvothe el Sin Sangre, aquel que estuvo con Felurian y volvió para contarlo, el ladrón de la capa de sombra, Arcanista capaz de llamar al viento y al trueno y, lo más importante, de como logró un Edena Ruh convertirse en tal leyenda.
Retomando la historia en la Universidad, Kvothe comenzará a relatar un nuevo bimestre en su categoría de Re'lar mientras intenta aprender más aún y, lo más importante, seguir en su empeño secreto de encontrar información acerca de los Chandrian y los Amyr, aquellos que al parecer, les combatían. Por supuesto, su vida no será difícil y en su afán de atraer la atención de la enigmática Denna, correrá más peligros de los que hubiese imaginado y descubrirá, como bien le dice el conde Threpe, que,
"Todo hombre sabio teme tres cosas: la tormenta en el mar, la noche sin luna y la ira de un hombre amable".
Pero Kvothe no solo nos relatará su vida en la universidad. El destino llevará al joven pelirrojo a otros lugares. Gracias a los contactos de los pocos amigos que tiene, el músico llegará a las tierras de Vintas, donde intentará ganarse el favor del maer Alveron, uno de los hombres más poderosos de los reinos. Participará en misiones peligrosas, estará con Felurian y volverá, y llegará a las lejanas tierras de Ademre, aprendiendo los secretos mejor guardados de los mercenarios adem, mientras la leyenda crece a pasos agigantados y supera al propio hombre.
Por supuesto, todo estará intercalado hábilmente por capítulos donde Kvothe atenderá sus menesteres como el simple posadero que representa y hará pequeños descansos. Pasará por alto episodios singulares que a cualquiera podrían parecerle interesantes pero que para él no serán más que el relleno que debe apartar para llegar al grano. Animado por Bast, Kvothe irá desempolvando viejos recuerdos, alegres algunos, dolorosos otros, pero todos salpicados del ingenio y de la asombrosa vida de este joven que se siente viejo.
Rothfuss vuelve a deleitarnos con esta aventura de una delicada y envidiable prosa. Las descripciones tanto de lugares, situaciones, como de estados de ánimo son rebuscadas, pero maravillosamente certeras. La lectura de este volumen, como la de su antecesor, se "masca" mágica y se saborea página a página, mientras se nos introduce de nuevo en un mundo en el que las leyendas conviven con la historia, y donde la magia se utiliza para fabricar lámparas junto a principios de ingeniería.
Le doy un 9'5/10 y lo recomiendo a todo lector ávido de aventuras.
Sin sorpresas en el apartado de actores, salvo que Dujardin le arrebata el premio a Clooney, quien parece el máximo favorito en todas las galas celebradas hasta el momento.

Con más escenas de acción que la primera parte, buenas dosis de humor repartidas entre toda la cinta y una horrorosa colección de disfraces de Sherlock, esta entrega se ve, además, sazonada con la particular representación por parte del británico Stephen Fry del hermano mayor de Sherlock, Mycroft Holmes, que también les ayudará gracias a su elevada posición en el gobierno británico.
Quizás lo que más haya que censurar es la excesiva repetición de los flashbacks y de las deducciones de cómo va a pelear Holmes antes de hacerlo. Se repiten innecesariamente (cada vez que hay una escena de acción, viene precedida del previo "estudio"), así como la utilización en algunas escenas de la cámara lenta, que en vez de dar espectacularidad, es tan utilizada que se hace repetitivo. De lo peor también la última escena, la conclusión entre Holmes y Moriarty, porque lejos de aportar dramatismo, aunque pretenda aclarar la decisión final, se hace realmente irrisoria verles "pelear" mentalmente.




Todo mientras las criaturas del clan Hiruko persiguen a Jubei y combaten contra él para recuperar la piedra sagrada por orden de Mufu, su líder y, al mismo tiempo, el samurai debe esquivar y derrotar a los horribles seres del clan Kimon, liderados por Anden Yamidoro, que planea derrocar al Shogunato Tokugawa con el poder que la piedra y la sacerdotisa le reportarían.
Los combates se sucederán sin tregua mientras Jubei intenta cumplir su promesa, sin confiar en nadie más que en su grandiosa habilidad con la espada e intentando proteger a Shigure.
