Anoche vi, junto a mi hermano, el final de esta serie que empezó muy fuerte y se fue desinflando de manera brutal a partir de la segunda temporada, sin llegar a alcanzar las cuotas de pantalla iniciales en ninguna de las dos temporadas siguientes. Aún así es la serie más descargada por los internautas junto a
'Héroes'.
'Prison Break' comenzó como una arriesgada y novedosa apuesta de la Fox donde Dominic Purcell interpretaba a Lincoln Burrows, un camorrista al que habían acusado de asesinato y juzgado, condenándole a muerte, pero que aseguraba que no había cometido el crimen. Su hermano, Michael Scofield (Wenworth Miller), un famoso ingeniero, que le debe todo a él tras la muerte y desaparición de madre y padre, le cree y decide planear la manera de entrar en la prisión de Fox River y sacarle de allí, para lo que urdirá un ingenioso plan de fuga que se tatuará de forma camuflada en todo el cuerpo (unas 200 horas de trabajo y casi 20.000 dólares si lo hubiese hecho de verdad xD).

Así, durante toda la primera temporada se realiza el plan para escapar de la cárcel, haciendo amigos, ligando con la doctora y finalizando la temporada huyendo de prisión.Todo acompañado de la novia de Lincoln, que descubre una extraña
"Compañía" infiltrada en las más altas esferas del gobierno, que le ha hecho la trampa a Burrows, ya que la persona a la que dice haber matado, realmente está viva.
Pasamos a la segunda, donde la serie comenzó a perder audiencia. Nos encontramos en la fuga. La mayoría de los presos se separa e intenta llegar solos hasta sus objetivos. Scofield quiere huir a Panamá y va realizando los pasos que se dejó también tatuados en el cuerpo. Para perseguirles, se añade al reparto a William Fitchner como el agente especial del F.B.I. Alex Mahone, un atormentado experto, manipulado por la Compañía para acabar con todos los presos fugados y adicto a un fuerte fármaco.
Aparece el padre de Scofield y Burrows, se matan a muchas personas, la Compañia toma con más fuerza y llegan a Panamá cuatro gatos, persiguiendo como locos el dinero de Wesmorlan, incluyendo cazarrecompensas y un dequiciado Mahone a quien su inferior se le ha subido a las barbas y le persigue por criminal. El reparto se redujo mucho y la serie terminó encerrando a la gran mayoría de supervivientes, principalmente a Scofield y a Mahone, en una prisión panameña amotinada llamada Sona. Hace su primera aparición el general Krantz, líder de la Compañia y se cargan a Kellerman, que intentaba redimirse. Se exhonera de todo a Scofield, a Burrows y a Tancredi.
En la tercera temporada, que se vió afectada por la huelga de guionistas reduciendo el número de episodios a 13, Michael Scofield debe escapar de la carcel de Sona y rescatar a una persona importante para la compañía, llamado Whistler, que tenía algo que la compañía necesitaba. Para que les ayuden los dos hermanos, secuestran a LJ y a Sarah, a la que terminan matando tras un intento frustrado de rescate por parte de Lincoln. La serie dio muestras de mejoría, porque el protagonista volvía a estar encerrado y eso le obligaba a idear un plan de huida, así como un túnel y una escapada. Entra en escena Gretchen, la amante del general, exmilitar y con muy mala sombra. Terminan huyendo de Sona, divididos y con los cargos policiales de los actos cometidos en Panamá.
La cuarta y última, que la propia Fox avisó que sería el fin, porque no había forma de seguir exprimiendo a la pobre serie sin que cayese en un ridículo y repetitivo círculo, terminó el viernes pasado. Tras liquidar a Whistler en el primer episodio, se descubre que el libro era para robar algo de la Compañía llamado
Scylla, con lo que poder negociar y vendérselo a cualquier comprador por una alta cantidad de dinero (vamos, de darse leches por 150 millones de dólares al principio, al final pasa a valer 750 millones). Aparece entonces el agente de Seguridad Nacional Don Self, que reune al grupo compuesto por Mahone, Scofield, Burrows, Sucre, un chino insoportable y Bellick para que, en una operación encubierta, trabajen para el gobierno y consigan
Scylla para poder hundir así a la Compañía, mientras Gretchen trabaja con un T-Bag que va dando botes y cambiando de "jefe" cada dos por tres.
Aquí, la serie se volvió ya previsible y aumento de nuevo el juego de dar caza al ratón e intentar jugar a tantas bandas como posibilidades tengas que tan poco resultado dio en la segunda temporada. Las traiciones, los cambios de bando y las apariciones sorpresa -aquí incluyo al tumor
mevoyperovuelvo de Scofield- (Sarah "resucita" porque Lincoln no reconoce la cabeza cortada de la doctora... o Kellerman llega en plan salvador al final, faltaba que resucitase el padre enterrado), tales como la madre de Scofield, que trabaja dentro de la Compañía pero traiciona al General Krantz y a sus hijos, (incluyendo hasta un lamentable momento
"No soy tu madre"), no hacen sino evidenciar la falta de capacidad para encauzar una serie que murió desde que salieron de la cárcel en la primera temporada.
Bellick, Gretchen, Sucre, LJ, son eliminados de un plumazo porque estorban en la trama. Algunos vuelven, como C-Note al final para ayudar a los hermanos y poner fin a todo, otros no. El final, como en todas las series de este tipo, es atropellado, pero deja a cada uno con lo que se merece.
Aunque la Fox había previsto 24 episodios, solo han sido 22. Se rumorea que los otros dos, que algunas televisiones inglesas e israelíes van a emitir en breve, son finales alternativos que incluirán los dvds o es lo que sucede en el periodo de 4 años que pasan en las escenas finales del capítulo, donde todos se reunen en torno a la tumba de Michael, que al parecer, murió al poco tiempo de ser libres.
Sobre esos capítulos que faltan, se dice que Michael fingirá su propia muerte con la ayuda de Kellerman para gobernar a la Compañía desde dentro y llevarla a hacer el bien, así como que incluirá una pelea de gatas entre Sara y Gretchen, o se verán los inicios del ascenso a congresista del antes sicario Paul Kellerman. De momento solo son rumores, y el final ya está escrito. Queda esperar.
La serie en conjunto se merece una nota de
6'5/10. Después de la brillante primera temporada y la decreciente segunda, se hace pesada, repetitiva y sorprendentemente previsible (salvo algunos leves destellos en la tercera y, más escasamente, en la cuarta temporada). Sobretodo cuando sueltas una chorrada de "no creo que hagan eso, porque si no..." y a los cinco minutos, te das cuenta de que si no es lo que has dicho, es algo peor... En fin, al menos ha tenido un final digno.
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